Al 2036, el Cusco se consolida como un referente regional y nacional de una educación intercultural, inclusiva y de excelencia. Formamos ciudadanos críticos, creativos y comprometidos con el desarrollo sostenible, la justicia social y la revaloración de su identidad cultural. Nuestra educación, es un proceso integral, continuo, a lo largo de toda la vida, que trasciende las aulas para promover el bienestar individual, la cohesión social y el desarrollo equitativo del territorio. Así, vivimos una sociedad más justa, orgullosa de su diversidad y preparada para los desafíos del futuro.
